Empoderar nuestra crianza

bebé recién nacido recostado sobre el pecho de su madre, foto en blanco y negro. Logo de Psicóloga Charo Poggi

Llega el día en que te enteras que esperas un bebé. Una mezcla de alegría e incertidumbre te invade, un nuevo capítulo de tu vida se está escribiendo.

Imaginas cómo vas a transitar el embarazo, te informas sobre todas las opciones para el parto, líneas de crianza, preparas el nido.

En paralelo, un montón de voces comienzan a susurrarte consejos no pedidos, a contarte sus experiencias como pruebas empíricas irrefutables de lo correcto y lo incorrecto, te sugieren que hagas o no hagas, desaprueban tus ideas o las hacen tambalear sembrando dudas que no dejan de venir a tu mente a cada segundo.

Sientes que no sabes nada al respecto, empiezas a anular tu intuición y tu libre decisión de elegir el camino en que creías sentirte cómoda para vivir esta nueva etapa como madre.

Llega el día y tienes a tu bebé en brazos. Las hormonas disparadas, la adrenalina del parto, los miedos intensos sobre si haces lo mejor para tu peque, si estás a la altura de esta nueva aventura que nos atraviesa por completo, de punta a punta.

bebé recién nacido recostado sobre el pecho de su madre, foto en blanco y negro. Logo de Psicóloga Charo Poggi

Y las voces se hacen más fuertes. Llegan de tu entorno más cercano, del pediatra, la matrona y de gente que no conoces, que te cruzas por la calle, en una sala de espera, en la panadería..todos tienen algo para decir al respecto.

Estás agotada. Recién comienzan las noches en vela, la lactancia, las jornadas sin reloj o, por el contrario, con un temporizador que te indica qué debes hacer en cada momento. La falta de sueño profundo hace escasear tu tolerancia. Lloras a escondidas muchas veces, necesitas cobijo.

Las voces comienzan a aturdirte, en tanto más vulnerable te vas sintiendo. Para todo hay un “bien” o un “mal”, si le das la teta, si lo alimentas con biberones, si lo llevas siempre en brazos, si lo dejas siempre en la cuna. Si necesitas estar a solas conectando con tu bebé, si te tomas “respiros” dejando al bebé con alguien por momentos…si “atiendes” a tu pareja, si no lo haces. Si estás dudando sobre tu vuelta al trabajo, si estás deseando volver a tu vida profesional…para todo hay algo de lo que opinar.

Tu instinto te pide que maternes de una forma y te contienes, hay demasiadas voces señalándote lo correcto o incorrecto, según sus prismas.

En tu maternidad falta que escuches con atención la voz más importante: la tuya.

Pero eso no ocurre, porque el ruido de las otras voces la tapan. Necesitas una tribu, un espacio donde sentirte segura, aceptada y respetada.

En la actualidad somos muchas mujeres maternando solas, a cientos o miles de kilómetros de nuestra familia y amigos. A veces, incluso teniéndolos cerca, nos sentimos a años luz de ellos.

Puede que necesites también un profesional que te acompañe, que escuche tus deseos, angustias y las traduzca.

Cuando recibo madres transitando esta situación tan habitual lo más importante que hago es escuchar, escucharlas a ellas. Cada mujer es única, como lo son sus circunstancias, la mochila que trae, el entorno en el que vive.

A veces llegan buscando una voz que les marque el camino y les sirva para enfrentarse al resto de voces sin título, con la respuesta perfecta para escudarse ante cada consejo: “mi psicóloga me dijo que lo debo hacer así y ella, como experta que es en puerperio y maternidad, sabe más que tú”.

Pero debo decirte que, en mi rol de acompañante, les confirmo lo que ya imaginas, lo que ellas también sabían pero no se permitían usar de escudo: no existen recetas mágicas para la crianza.

No hay nadie más experto en tu bebé que tú. No necesitas escudos ante las voces que ponen en tela de juicio tu maternidad. Necesitas empoderarte, creértelo, permitirte el aprendizaje de prueba y error, ver lo que tu hijo necesita sin el peso de la mirada ajena. Navegar en tus propias aguas, es clave para esta nueva aventura junto a tu cachorro.

Nadie debe obturar nuestro deseo maternal, nuestro instinto y nuestras decisiones de crianza.

¿No lo crees?

Una tribu de iguales es imprescindible y hoy en día es posible tenerla en el mundo 2.0., por ello te invito a mi grupo de Facebook Creando tribu donde podrás compartir, escuchar y sentirte escuchada. De allí surgirán grupos presenciales en diferentes ciudades para desvirtualizarnos y compartir un encuentro empoderante.

¡Compartir es vivir! Si crees que mi espacio puede ser de utilidad para tus contactos, comparte mi publicaciones con un clic.

Leo y respondo todos los comentarios, no dudes en escribirme.

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4 comentarios en “Empoderar nuestra crianza”

  1. La verdad que la maternidad es uno de los momentos más importantes en la vida de una mujer y muchas veces nos encontramos muy solas.
    Qué importante es este espacio para darnos cuenta que solo es necesario desarrollar aquello que nuestros ancestros tenían muy claro .
    Muy bueno todo lo que publica licenciada Poggi , sin duda ayuda a muchas mujeres!

    Le gusta a 1 persona

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