Comunicación No Violenta y Crianza: de la guerra a la empatía

Vamos al parque con nuestro pequeño(a) y su bolsa de juguetes previamente seleccionados. Se acercan otros niños y niñas, le piden juguetes o incluso los toman prestados sin consultarle. Nuestro hijo(a) se pone nervioso, se frustra, no quiere que se lleven los juguetes que eligió para pasar ese rato. Puede que grite, que se los arrebate de las manos, que llore o incluso que pegue.

Niño pequeño llorando con los puños en los ojos
Foto Freepik

Como (p)madres, queremos enseñarle el valor de compartir, pero en ocasiones no lo hacemos de la manera más efectiva: la de ponernos en su lugar, y muchas veces no consideramos que se encuentra aún inmaduro para poder realizar dicha acción y presionamos algo que simplemente aún no puede

Es entonces cuando comienza una lucha de poderes en la que sólo ganamos los adultos.

-¡Tienes que compartir!

-No seas egoísta.

-Si no compartes, nos vamos del parque.

-Si no compartes, no volveremos a bajar al parque.

Las amenazas, chantajes y órdenes que le decimos a nuestro hijo vienen acompañados de miradas del entorno, otros niños enfadados, sus padres poniendo en juicio la (falta de) “educación” de nuestro peque, nuestra propia frustración al ver que no conseguimos que el niño recapacite y con una sonrisa en la boca se digne a compartir sus juguetes con todo aquel conocido o desconocido que se los demande.

Nosotras también nos sentimos juzgadas. Otro capítulo de las malasmadres en la que somos protagonistas.

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Al final, todos perdemos. 

Las herramientas que proporciona la Comunicación No Violenta (CNV) en torno a la crianza, son imprescindibles para transformar una situación tan habitual como ésta o cualquier otra que pueda presentarse en el día a día con nuestros hijos, y conseguir una relación segura, amorosa, respetuosa y armónica en nuestro entorno familiar.

En este caso en concreto, la CNV nos llevaría a un nuevo escenario siguiendo las pautas que os comenté en mi post anterior:

Observación sin juicio.

Nuestro hijo se ha tomado el tiempo de elegir cuidadosamente los juguetes que quería utilizar en el parque. Ha llegado allí y se siente violentado por otros niños que se los quitan, a la mayoría ni siquiera los conoce. Probablemente teme perder sus juguetes.

niño pequeño jugando con un camión en el parque, sobre hojas de otoño
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Sentimientos y Necesidades. 

Empaticemos con nuestro hijo, pongámonos en su lugar. 

¿Cómo nos sentiríamos nosotras, personas adultas, si mientras estamos en una cafetería leyendo un libro se nos acercan otros adultos a cogerlo, a llevarse nuestro café, o bien a tomar prestado nuestro móvil para navegar un rato?.

Nuestro hijo quizás no tenga la edad o las herramientas para identificar y verbalizar sus emociones. Somos nosotras quienes debemos ayudarlo a ponerle palabra, a legitimar lo que siente y a ofrecerle una serie de posibilidades de reacción ante cada situación.

-Cariño, entiendo que has estado en casa eligiendo con mucho cuidado los juguetes que querías usar en el parque. Respeto que quieras usarlos todos y no te apetezca compartirlos, a mí también me pasaría si alguien quiere llevarse el libro que me he traído para leer. Si te parece bien, puedes compartir alguno que no estés usando ahora mismo, o compartirlos más tarde cuando ya hayas jugado. Si no quieres compartirlos ahora ni después, puedes decirlo a los otros niños y niñas. Seguramente haya días en que ellos tampoco quieren compartir. Y quizas haya algun día en que a ti te apetezca compartirlos.

niño pequeño mirando de lado con cara de sorpresa, con un coche de juguete rojo en su mano. está en un parque
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Asertividad.

Enseñarle a ser asertivo, a decir que NO sin sentirse avergonzado, a hacer respetar ese no desde la calma y la seguridad, es una herramienta valiosa que le acompañará toda su vida. 

En los casos en que no pueda hacerlo por sí solo, podremos intervenir para explicar al resto que la decisión de nuestro hijo no es una cuestión personal. 

-Disculpa, pero mi mi niño no puede o no quiere compartir ahora sus juguetes con nadie. Los ha elegido durante un rato para venir a disfrutarlos al parque y ahora prefiere jugar solo con ellos. Quizás más tarde u otro día podáis jugar juntos o que te los deje un rato.

Jugar solo es una opción tan válida como hacerlo en grupo. Hay momentos para todo y el responsable de decidir cómo quiere hacerlo en este instante es nuestro hijo. Por un lado, porque todos tenemos momentos en que disfrutamos de estar a solas con nuestro ocio particular (leer, ver una serie, pintar, etc), por otro porque cada persona se debería poder vincular con quienes quiera y decida. 

De la misma manera en que nosotras no hablamos con toda la gente de la cafetería porque “hay que ser sociales”, ni somos amigas de todos nuestros conocidos, nuestros hijos deben tener el derecho a decidir con quién quieren disfrutar su tiempo libre y durante qué momentos.

madre e hijo sentados en un banco de un parque. Ella lo abrazo y tiene sus manos, con guantes, sosteniendo la carita del niño con signo de contención . el niño sonríe mientras abraza un oso de peluche
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Anticipación y plan B.

Otra manera de facilitar estas situaciones es anticiparnos a ellas. Sabiendo que en el parque habrá otros niños que querrán usar sus juguetes, podemos negociar con nuestro hijo una alternativa o plan B:

-Cariño, como sabes en el parque hay muchos otros niños y niñas. Quizás algunos quieran jugar contigo o con tus juguetes. ¿Te parece que llevemos algunos de más que estés dispuesto a compartir? ¿Te parece que dejemos en casa aquellos juguetes que no quieras compartir?.

La empatía, la forma en que nos expresamos, las alternativas para evitar incidentes y sobretodo la legitimación de las necesidades y emociones de nuestro hijo convertirán un posible campo de batalla en un acompañamiento respetuoso reforzando nuestra relación (p)materno-filial. 

¿No creéis?

Esta y otras tantas situaciones que generan stress familiar las abordaremos en el próximo Taller de Crianza & Comunicación No Violenta que dinamizaré en Madrid. Aún quedan algunas plazas y os aseguro que aprenderemos muchas alternativas para mejorar la relación con nuestros hijos y pasar de la guerra al entendimiento.

Taller para padres y madres sábado 14 de marzo de 2020 de 11 a 13 hs. en arihu calle laguna negra 13 28030 madrid. Crianza y comunicación No violenta. € 30 por persona y € 50 por pareja . Dinamiza Psicóloga Charo Poggi, organiza www.criando247.com
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También aprovecho para recomendaros un cuento de la colección Ande Yo Valiente que ilustra muy bien el ejemplo que os acabo de dar, y que podéis leer con vuestros hijos e hijas: Nicolás comparte con mucho arte.

¿Cómo gestionáis esos momentos con vuestros hijos e hijas? ¿Utilizáis la Comunicación No Violenta? Contadme.

Leo y respondo todos los comentarios, no dudes en escribirme.

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Ataques de pánico o ansiedad

A raíz del episodio vivido por Geraldine de Criando 24/7 que compartió en este hilo de twitter (que luego se transformó en un post en Proyecto Madres que puedes leer aquí), tuve una charla con ella.

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Aunque no necesariamente hubiese sido así, porque un primer ataque suele llegar a quienes los padecen con mucho desconcierto, me comprometí a escribir el post que a ella le hubiese gustado leer.

Hoy trato los ataques de pánico o ansiedad, punto a punto.

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La pregunta del día: el espacio terapéutico.

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En la tribu de mi grupo de Facebook algunos comentabais las dificultades para hacer tribu, para sentirse comprendidos o incluso para tener un respiro.

Hoy os lanzo estas preguntas:

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La culpa materna

Hace una semana empezamos las dinámicas de la Tribu Online que dinamizo en Facebook con las propuestas que me fuisteis lanzando en mis redes sociales, por email y a través de mi web.

El primer tema, por amplia mayoría, fue “La culpa materna”.

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Empoderar nuestra crianza

Llega el día en que te enteras que esperas un bebé. Una mezcla de alegría e incertidumbre te invade, un nuevo capítulo de tu vida se está escribiendo.

Imaginas cómo vas a transitar el embarazo, te informas sobre todas las opciones para el parto, líneas de crianza, preparas el nido.

En paralelo, un montón de voces comienzan a susurrarte consejos no pedidos, a contarte sus experiencias como pruebas empíricas irrefutables de lo correcto y lo incorrecto, te sugieren que hagas o no hagas, desaprueban tus ideas o las hacen tambalear sembrando dudas que no dejan de venir a tu mente a cada segundo.

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La travesía del puerperio

Quiero compartir contigo una frase de Laura Gutman sobre ese momento intenso que vivimos cuando nacen nuestros bebés: el puerperio.

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